The M+G+R Foundation

Un documento invitado

Carta Abierta de médicos belgas

denunciando las contradicciones del Covid-19


INTRODUCCIÓN (por The M+G+R Foundation)

En todo el mundo, son numerosos los médicos y profesionales de la salud que han levantado su voz alertando sobre las contradicciones de la Campaña Mundial del Coronavirus. La calidad y la autoridad de su testimonio no ha sido correctamente presentada en los medios de comunicación dominantes, ni tampoco han sido adecuadamente escuchados por las autoridades políticas a cargo de los confinamientos.

De entre importantes testimonios disponibles, hemos escogido la siguiente Carta Abierta de médicos belgas - una carta suscrita por cientos de médicos y profesionales de la salud (i) - porque resume muy bien el punto de vista alternativo al oficial de una forma balanceada y sin fanatismos, en un lenguaje comprensible para el público general, sin dispersarse en explicaciones demasiado técnicas, y fundamentando sus declaraciones con abundantes referencias contrastables.

Aunque creemos que su apelación a la buena voluntad de los medios de comunicación dominantes y de los políticos a cargo es inútil - dado que la voluntad de éstos claramente responde a un plan preestablecido y no van a reconsiderar su rumbo de acción -, la carta no está exenta de valor porque permite, a los que tienen ojos para ver y oídos para oír pero que todavía no ven ni oyen, tener a su alcance un panorama de las contradicciones de la Crisis del Coronavirus tal como lo denuncian profesionales de la medicina con respaldo científico.


LA CARTA  (ii)


Carta abierta de médicos y profesionales de la salud a todas las autoridades belgas y a todos los medios de comunicación belgas.

5 de Septiembre de 2020

Nosotros, médicos y profesionales de la salud, deseamos expresar nuestra seria preocupación por la evolución de la situación en los últimos meses en torno al brote del virus SARS-CoV-2. Hacemos un llamado a los políticos para que estén informados de manera independiente y crítica en el proceso de toma de decisiones y en la implementación obligatoria de las medidas contra el brote del coronavirus. Solicitamos un debate abierto, donde todos los expertos estén representados sin ningún tipo de censura. Después del pánico inicial que rodeó al Covid-19, los hechos objetivos ahora muestran una imagen completamente diferente: ya no hay justificación médica para ninguna política de emergencia.

La gestión actual de la crisis se ha vuelto totalmente desproporcionada y causa más daño que bien.

Pedimos el fin de todas las medidas y pedimos una restauración inmediata de nuestra gobernanza democrática y estructuras legales normales y de todas nuestras libertades civiles.



Las tesis ‘Una cura no debe ser peor que el problema’ es más relevante que nunca en la situación actual. Sin embargo, observamos que el daño colateral que ahora se está causando a la población tendrá un impacto mayor a corto y largo plazo en todos los sectores de la población que el número de personas que ahora se están protegiendo del coronavirus.

En nuestra opinión, las actuales medidas contra el coronavirus y las estrictas sanciones por su incumplimiento son contrarias a los valores formulados por el Consejo Superior de Salud de Bélgica, que, hasta hace poco, como autoridad sanitaria, siempre ha asegurado una medicina de calidad en nuestro país: “Ciencia – Experiencia – Calidad – Imparcialidad – Independencia – Transparencia”. (1)

Creemos que la política ha introducido medidas obligatorias que no están suficientemente fundamentadas en la ciencia y que están dirigidas unilateralmente, y que no hay suficiente espacio en los medios de comunicación para un debate abierto en el que se escuchen diferentes puntos de vista y opiniones. Además, cada municipio y provincia tiene ahora la autorización para agregar sus propias medidas, bien fundamentadas o no.

Además, la estricta política represiva relacionada con el coronavirus contrasta fuertemente con la política de mínima intervención del gobierno en lo que respecta a la prevención de enfermedades, que dejaba un papel central a nuestro propio sistema inmunológico a través de un estilo de vida saludable, a una atención óptima con atención al individuo y a la inversión en personal de atención. (2)



El concepto de salud


En 1948, la OMS definió la salud de la siguiente manera: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no simplemente la ausencia de enfermedad u otro impedimento físico». (3)

La salud, por tanto, es un concepto amplio que va más allá de lo físico y también se relaciona con el bienestar emocional y social del individuo. Bélgica, suscribiendo los derechos humanos fundamentales, también tiene el deber de incluir estos derechos humanos en su toma de decisiones cuando se trata de medidas adoptadas en el contexto de la salud pública. (4)

Las actuales medidas globales adoptadas para combatir el SARS-CoV-2 violan en gran medida esta visión de la salud y los derechos humanos. Las medidas incluyen el uso obligatorio de máscara (también al aire libre y durante las actividades deportivas, y en algunos municipios incluso cuando no hay otras personas en los alrededores), el distanciamiento social, el aislamiento social, la cuarentena obligatoria para algunos grupos y las medidas de higiene.



La pandemia con millones de muertes pronosticados


Al comienzo de la pandemia, las medidas eran comprensibles y contaban con un amplio apoyo, incluso si había diferencias en la implementación en los países de nuestro entorno. La OMS había informado en marzo originalmente que la mortalidad de los infectados con Covid-19 registrados era de un 3,4%. Se preveían así millones de defunciones y un virus extremadamente contagioso para el cual no se disponía de tratamiento ni vacuna. Esto pondría una presión sin precedentes sobre las unidades de cuidados intensivos (UCI) de nuestros hospitales.

Esto condujo a una situación de alarma global, nunca vista en la historia de la humanidad: Se quiso “aplanar la curva” con un confinamiento que encerró a toda la sociedad y la economía y puso en cuarentena a personas sanas. El distanciamiento social se convirtió en la nueva normalidad en espera de una vacuna de rescate.



Los hechos sobre Covid-19


Poco a poco, voces de alarma sonaron de muchas fuentes: los hechos objetivos mostraban una realidad completamente diferente. (5)(6)

El Covid-19 siguió el curso de una ola normal de infección similar a una temporada de gripe. Como cada año, vemos una mezcla de infecciones gripales siguiendo la curva: primero los rinovirus, luego los virus de gripe A y B, seguidos de los coronavirus. No hay nada diferente a lo que vemos normalmente.

El uso del inespecífico test PCR, que produce muchos falsos positivos, mostró un panorama exponencial. Este test se aprobó con un procedimiento de emergencia y nunca se comprobó seriamente. El creador advirtió expresamente que esta prueba estaba destinada a la investigación y no al diagnóstico. (7)

El test PCR funciona con ciclos de amplificación de material genético: en cada ciclo se amplifica un segmento de genoma. Cualquier contaminación (por ejemplo, otros virus, restos de genomas de virus antiguos) puede dar como resultado falsos positivos. (8)

El test no mide cuántos virus hay en la muestra. Una infección viral real significa una presencia masiva de virus, la así llamada carga de virus. Si alguien da positivo, esto no significa que esa persona en realidad esté clínicamente infectada, esté enferma o vaya a enfermarse. No se cumplió el postulado de Koch (“El agente puro que se encuentra en un paciente con síntomas puede provocar los mismos síntomas en una persona sana”).

Dado que un test PCR positivo no indica automáticamente una infección activa o infectividad, esto no justifica las medidas sociales tomadas, que se basan únicamente en estos tests. (9)(10)



Confinamiento


Si comparamos las oleadas de infección en países con políticas de confinamientos estrictos con países que no impusieron confinamientos (Suecia, Islandia…), vemos curvas similares. Por tanto, no existe ningún vínculo entre el confinamiento impuesto y el desarrollo de nuevas infecciones. El confinamiento no ha dado lugar a una mortalidad más baja.

Si miramos la fecha de aplicación de los confinamientos impuestos, vemos que los confinamientos se establecieron después de que el pico de la tasa de replicación viral ya había pasado y estaba bajando. Por tanto, la disminución no fue consecuencia de las medidas adoptadas. (11)

Como cada año, parece que las condiciones climáticas (clima, temperatura y humedad) y la creciente inmunidad tienen más probabilidades de frenar la ola de infección.



Nuestro sistema inmunológico


Durante miles de años, el cuerpo humano ha estado expuesto diariamente a la humedad y a las gotitas que contienen microorganismos infecciosos (virus, bacterias y hongos).

La penetración de estos microorganismos se evita mediante un mecanismo de defensa avanzado: el sistema inmunológico. Un sistema inmunológico fuerte depende de la exposición diaria normal a estas influencias microbianas. Las medidas excesivamente higiénicas tienen un efecto perjudicial sobre nuestra inmunidad. (12)(13) Solo las personas con un sistema inmunológico débil o defectuoso deben estar protegidas mediante una higiene intensiva o un distanciamiento social.

La gripe reaparecerá en otoño (en combinación con el Covid-19) y una posible disminución de la inmunidad natural puede provocar más víctimas.

Nuestro sistema inmunológico consta de dos partes: un sistema inmunológico congénito no específico y un sistema inmunológico adaptativo.

El sistema inmunológico inespecífico forma una primera barrera: piel, saliva, jugo gástrico, mucosidad intestinal, células ciliadas vibratorias, flora gastrointestinal,… e impide la adhesión de microorganismos a los tejidos.

En caso de que se adhieran, los macrófagos hacen que los microorganismos sean encapsulados y destruidos.

El sistema inmunológico adaptativo consisten en la inmunidad de las mucosas (anticuerpos IgA, producidos principalmente por células en el intestino y el epitelio pulmonar), inmunidad celular (activación de células T), que puede generarse en contacto con sustancias extrañas o microorganismos, e inmunidad humoral (IgM y anticuerpos IgG producidos por las células B).

Investigaciones recientes muestran que ambos sistemas están estrechamente entrelazados.

Parece que la mayoría de las personas ya tienen inmunidad congénita o general contra, por ejemplo, la gripe y otros virus. Esto se confirmó por los hallazgos en el crucero Diamond Princess, que fue puesto en cuarentena debido a algunos pasajeros que murieron de Covid-19. La mayoría de los pasajeros eran ancianos y se encontraban en una situación ideal de transmisión en el barco. Sin embargo, el 75% no parecía estar infectado. Por lo tanto, incluso en este grupo de alto riesgo, la mayoría son resistentes al virus.

Un estudio de la revista Cell muestra que la mayoría de las personas neutralizan el coronavirus mediante la inmunidad de mucosa (IgA) y celular (células T), mientras experimentan pocos o ningún síntoma. (14)

Los investigadores encontraron hasta un 60% de reactividad del SARS-Cov-2 con las células T CD4+ en una población no infectada, lo cual sugiere una reactividad cruzada con otros virus del resfriado (coronavirus). (15)

Por lo tanto, la mayoría de las personas ya tienen una inmunidad congénita o cruzada porque ya estaban en contacto con variantes del mismo virus.

La formación de anticuerpos (IgM e IgG) por las células B solo ocupa una parte relativamente pequeña de nuestro sistema inmunológico. Esto puede explicar por qué, aún con un porcentaje de anticuerpos del 5 al 10%, puede haber una inmunidad de grupo. La eficacia de las vacunas se evalúa precisamente en función de si tenemos o no estos anticuerpos, pero eso no representa fielmente la realidad.

La mayoría de las personas que dan positivo en la prueba (PCR) no tienen síntomas. Su sistema inmunológico es lo suficientemente fuerte. Fortalecer la inmunidad natural es un enfoque mucho más lógico. La prevención es un pilar importante, insuficientemente destacado: nutrición sana y completa, ejercicio al aire libre, sin máscara, reducción del estrés pero con contactos emocionales y sociales enriquecedores.



Consecuencias del aislamiento social en la salud física y mental


El aislamiento social y el daño económico han llevado un aumento de la depresión, la ansiedad, los suicidios, la violencia intrafamiliar y el abuso infantil. (16)

Los estudios han demostrado que cuanto más compromisos sociales y emocionales tienen las personas, más resistentes son a los virus. Es mucho más probable que el aislamiento y la cuarentena tengan consecuencias fatales. (17)

Las medidas de aislamiento también han provocado inactividad física en muchas personas mayores debido a que se han visto obligadas a permanecer en el interior. Sin embargo, el ejercicio suficiente tiene un efecto positivo sobre el funcionamiento cognitivo, reduciendo los síntomas depresivos y la ansiedad y mejorando la salud física, los niveles de energía, el bienestar y, en general, la calidad de vida. (18)

El miedo, el estrés persistente y la soledad inducidos por el distanciamiento social tienen una influencia negativa demostrada en la salud psicológica y general. (19)



¿Un virus altamente contagioso con millones de muertes sin ningún tratamiento?


La mortalidad ha resultado ser mucho menor de lo esperado y cercana a la de una gripe estacional normal (0,1-0.5 %). (20)

Es más, el número de muertes registradas por el coronavirus todavía parece estar sobreestimado.

Existe una diferencia entre la muerte por coronavirus y la muerte con coronavirus. Los seres humanos a menudo son portadores de múltiples virus y bacterias potencialmente patógenos al mismo tiempo. Teniendo en cuenta el hecho de que la mayoría de las personas que desarrollaron síntomas graves padecían patologías adicionales, no se puede simplemente concluir que la infección con coronavirus fue la causa de la muerte. En la mayoría de los casos, esto no se tuvo en cuenta en las estadísticas.

Los grupos más vulnerables pueden identificarse claramente. La gran mayoría de los pacientes fallecidos tenían 80 años o más. De los fallecidos menores de 70 años, la mayoría (70%) tenían algún trastorno subyacente, como sufrimiento cardiovascular, diabetes mellitus, enfermedad pulmonar crónica u obesidad. La gran mayoría de las personas infectadas (> 98%) no se enfermaron o apenas se enfermaron o se recuperaron espontáneamente.

Mientras tanto, existe una terapia asequible, segura y eficiente disponible, para aquellos que muestran síntomas graves de enfermedad, en forma de HCQ (hidroxicloroquina), zinc y azitromicina. Esta terapia aplicada rápidamente conduce a la recuperación y, a menudo, evita la hospitalización. Casi nadie tiene que morir ahora.

Esta terapia eficaz ha sido confirmada por la experiencia clínica sobre el terreno de compañeros de la profesión médica, con resultados impresionantes. Esto contrasta fuertemente con la crítica teórica (no fundamentada en estudios a doble ciego) que en algunos países (por ejemplo, los Países Bajos) incluso ha llevado a la prohibición de esta terapia. Se retiró un metanálisis en The Lancet, que no pudo demostrar un efecto de HCQ. Las fuentes de datos primarias utilizadas en aquel estudio demostraron ser poco fiables y 2 de cada 3 autores estaban en conflicto de intereses. Sin embargo, la mayoría de las pautas basadas en dicho estudio se mantuvieron sin cambios… (48)(49)

Tenemos serias dudas sobre esta manera de proceder.

En los EE.UU., un grupo de médicos en el campo, que atienden a pacientes a diario, se unieron en “America’s Frontline Doctors” y dieron una conferencia de prensa que ha sido vista millones de veces. (21)(51)

El profesor francés Didier Raoult del Institut d’Infectiologie de Marseille (IHU) también presentó esta prometedora terapia de combinación ya en abril. El médico de cabecera holandés Rob Elens, que curó a muchos pacientes en su consulta con HCQ y zinc, hizo un llamamiento dirigido a sus compañeros de profesión a firmar una petición por la libertad de terapia. (22)

La evidencia definitiva proviene del seguimiento epidemiológico en Suiza: mortalidad en comparación con y sin esta terapia. (23)

De las angustiosas imágenes difundidas en los medios de comunicación del SDRA (síndrome de dificultad respiratoria aguda) donde las personas se asfixiaban y, agonizando, recibían respiración artificial, sabemos ahora que esto fue causado por una respuesta inmune exagerada con coagulación intravascular en los vasos sanguíneos pulmonares. La administración de anticoagulantes y dexametasona y evitar la ventilación artificial, que se encontró que causa daño adicional al tejido pulmonar, significa que esta temida complicación, prácticamente, ya no es mortal. (47)

Por lo tanto, no es un virus de gran mortalidad, sino una afección bien tratable.



Propagación


La propagación se produce a través de gotas de líquido (solo en caso de pacientes que tosen o estornudan) y a través de aerosoles [microscópicas partículas en suspensión en el aire] en habitaciones cerradas y sin ventilación. Es decir, el contagio no es posible al aire libre. Los estudios epidemiológicos y de rastreo de contactos muestran que las personas sanas (o portadores asintomáticos que dieron tests positivos) son prácticamente incapaces de transmitir el virus. Las personas sanas, por tanto, no están en riesgo de contagiarse unas a otras. (24)(25)

La transmisión a través de objetos (por ejemplo, dinero, compras o carros de compra) no está científicamente probada. (26)(27)(28)

Todo esto cuestiona seriamente toda la política de distanciamiento social y mascarillas bucales obligatorias para personas sanas - no hay base científica para ello.



Mascarillas


Las mascarillas son apropiadas en contextos donde tienen lugar contactos con grupos de riesgo conocido o  con personas con problemas de las vías respiratorias superiores, así como en un contextos médicos como hospitales o residencias de retiro hospitalario. Las mascarillas educen el riesgo de infección por gotitas al estornudar o toser. En individuos sanos son ineficaces contra la propagación de infecciones virales. (29)(30)(31)

El uso de una mascarilla no está exento de efectos secundarios. (32)(33) Se desarrolla con bastante rapidez un déficit de oxígeno (dolor de cabeza, náuseas, fatiga, pérdida de concentración), un efecto similar al mal de altura. Todos los días vemos a pacientes que se quejan de dolores de cabeza, problemas sinusales, problemas respiratorios e hiperventilación debido al uso de mascarillas. Además, el CO2 acumulado provoca una acidificación tóxica del organismo que afecta nuestro sistema inmunológico. Algunos expertos incluso advierten de un aumento de la transmisión del virus en caso de uso inadecuado de la máscara. (34)

Nuestro Código Laboral (Codex 6) exige limitar el contenido de CO2 (ventilación en los lugares de trabajo) a 900 ppm, y a máximo 1200 ppm en circunstancias especiales. Después de usar una mascarilla durante un minuto, este límite tóxico se supera considerablemente, con valores que son de tres a cuatro veces superiores a dichos valores máximos. Con el uso de una mascarilla, por lo tanto, la calidad de aire corresponde a la de una habitación extremadamente mal ventilada. (35)

Por este motivo los especialistas reconocidos en seguridad no recomiendan a los trabajadores el uso inadecuado de mascarillas sin llevar a cabo previamente exhaustivos exámenes cardiopulmonares.

Los hospitales tienen un ambiente estéril en sus quirófanos donde el personal usa mascarillas y hay una regulación precisa de la humedad y temperatura, con un flujo de oxígeno controlado adecuadamente para compensar las dificultades mencionadas, cumpliendo así con estrictos estándares de seguridad. (36)



¿Una segunda ola de contagios?

Ahora se está hablando en Bélgica de una segunda ola, lo cual resultaría en un mayor endurecimiento de las medidas. Sin embargo, un examen más detenido de las cifras de Sciensdano (37) muestra que, aunque ha habido un aumento en el número de infecciones desde mediados de julio, no hubo un aumento en los ingresos hospitalarios o muertes en ese periodo de tiempo. Por lo tanto, no se trata de una segunda ola de infecciones de coronavirus, sino de la consecuencia lógica de un mayor número de tests realizados. (50)

El número de ingresos hospitalarios o fallecidos mostró un aumento mínimo de corta duración en las últimas semanas, pero al interpretarlo hay que tener en cuenta la reciente ola de calor. Además, la gran mayoría de las víctimas aún se encuentran en el grupo de población de mayores de 75 años.

Esto indica que las medidas adoptadas para la población activa y los jóvenes son desproporcionadas en relación a los objetivos previstos.

La gran mayoría de las personas “infectadas” con tests positivos se encuentran en el grupo de edad de la población activa, que no desarrollan ningún síntoma o simplemente presentan síntomas limitados, debido al buen funcionamiento de su sistema inmunológico.

Así que nada ha cambiado, el punto máximo de la curva ya pasó.



Fortalecimiento de una política de prevención


Las medidas contra el coronavirus contrastan notablemente con la política de mínima intervención seguida por el gobierno hasta ahora en asuntos importantes de salud donde ciertas medidas, bien fundamentadas, producen comprobados beneficios para la salud - medidas tales como, por ejemplo, un impuesto al azúcar, la prohibición de los cigarrillos (también los electrónicos), así como el esfuerzo para que la elaboración de alimentos saludables, el ejercicio físico y el apoyo social sean económicamente y atractivos y ampliamente accesibles. Es una oportunidad perdida para fomentar una mejor política de prevención que podría haber provocado un cambio de mentalidad en todos los sectores de la población con resultados claros en términos de salud pública. En la actualidad, solo el 3% del presupuesto sanitario se destina a la prevención. (2)



El juramento hipocrático


Como médicos que somos, hacemos el juramento hipocrático:

“Sobre todo cuidaré de mis pacientes, promoveré su salud y aliviaré su sufrimiento.”

“Informaré a mis pacientes correctamente.”

“Ni siquiera bajo presión utilizaré mis conocimientos médicos para prácticas que vayan contra la humanidad.”

Las medidas actuales nos fuerzan para que actuemos en contra este juramento.

Otros profesionales de la salud tienen un código similar.

El ‘primum non nocere’ ['en primer lugar, no causar daño'], que todo médico y profesional de la salud asume, también se ve socavado por las medidas actuales y por la perspectiva de la posible introducción de una vacuna generalizada, que no ha sido sometida a extensas pruebas previas.



La Vacuna


Los estudios de seguimiento de vacunas de la gripe muestran que en 10 años solo en tres ocasiones hemos logrado desarrollar una vacuna con una eficacia de más del 50%. Vacunar a nuestros ancianos parece ineficaz. Para los mayores de 75 años, la eficacia es casi inexistente. (38)

Debido a la continua mutación natural de los virus, tal como vemos todos los años en el caso del virus de la gripe, una vacuna es como mucho una solución temporal que requiere nuevas vacunas todos los años. Una vacuna no probada, que se desarrolla mediante un procedimiento de emergencia y para la cual los fabricantes ya han obtenido inmunidad legal ante posibles daños, plantea serias dudas. (39)(40) No deseamos utilizar a nuestros pacientes como conejillos de indias. A escala mundial, se esperan 700 000 casos de damnificados o muertes como resultado de la vacuna. (41)

Si el 95% de las personas pasan la infección con Covid-19 prácticamente sin síntomas, el riesgo de exposición a una vacuna no probada es irresponsable.



El papel de los medios de comunicación y de los comunicados oficiales


Durante los últimos meses, los periódicos, la radio y la televisión parecían estar casi acríticamente siguiendo al comité de expertos y al gobierno, allí donde es precisamente la prensa la que debe ser crítica y evitar la comunicación gubernamental unilateral. Esto ha llevado a una comunicación pública en nuestros medios de comunicación que ha sido más una propaganda que un informe objetivo.

En nuestra opinión, es tarea del periodismo llevar las noticias de la manera más objetiva y neutral posible, con el objetivo de encontrar la verdad y controlar críticamente el poder, dándoles también a los expertos disidentes un foro en el que se puedan expresar.

Esta visión se sustenta en los códigos de ética periodística. (42)

La historia oficial de que un confinamiento era necesario, que esta era la única solución posible y que todos apoyaban el confinamiento, dificultaba que las personas con una visión diferente, así como los expertos, expresaran una opinión diferente.

Las opiniones alternativas han sido ignoradas o ridiculizadas. No hemos visto debates abiertos en los medios de comunicación donde puedan ser expresados puntos de vista diferentes.

También nos han sorprendido los muchos vídeos y artículos de muchos expertos científicos y autoridades que han sido eliminados y todavía están siendo eliminados de las redes sociales. Creemos que esto no encaja con un Estado constitucional democrático y libre, tanto más cuanto conduce a una visión de túnel. Esta política también tiene un efecto paralizante y alimenta el miedo y la inquietud en la sociedad. En este contexto, ¡rechazamos la intención de censurar a los disidentes en la Unión Europea! (43)

La forma en que el Covid-19 ha sido retratado por los políticos y los medios tampoco le ha hecho ningún bien a la situación. No ha faltado un lenguaje de tipo bélico y los términos bélicos se han hecho populares. A menudo se ha mencionado una «guerra» con un «enemigo invisible» que debe ser «derrotado». El uso en los medios de comunicación de frases como ‘héroes en primera línea entre los profesionales de la salud’ y ‘víctimas del coronavirus’ ha alimentado aún más el miedo, al igual que la idea de que estamos lidiando globalmente con un ‘virus mortífero’ [en Inglés, literalmente, un 'virus asesino'].

El bombardeo continuo de cifras, que se ha desatado sobre la población día tras día, hora tras hora, sin interpretar las cifras, sin compararlas con las muertes por gripe de otros años, sin compararlas con las muertes por otras causas, ha inducido una verdadera psicosis de miedo en la población. Esto no es información, es manipulación.

Deploramos el papel de la OMS [Organización Mundial de la Salud] en esto, que ha pedido que la "infodemia" (es decir, todas las opiniones divergentes del discurso oficial, incluidas las de expertos con diferentes puntos de vista) sea silenciada a través de una censura mediática sin precedentes. (43)(44)

¡Hacemos desde aquí un llamado urgente a los medios de comunicación para que asuman sus responsabilidades!

Exigimos un debate abierto en el que se escuche a todos los expertos.



Ley de emergencia versus derechos humanos


El principio general de buena gobernanza exige que la proporcionalidad de las decisiones gubernamentales se sopese a la luz de los estándares legales más altos: cualquier intervención del gobierno debe respetar los derechos fundamentales protegidos en el Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH). La intervención de las autoridades públicas solo está permitida en situaciones de crisis. En otras palabras, las decisiones discrecionales deben ser proporcionales a una necesidad absoluta.

Las medidas adoptadas actualmente intervienen en el ejercicio, entre otras cosas, del derecho al respeto de la vida privada y familiar, la libertad de pensamiento, conciencia y religión, la libertad de expresión y la libertad de reunión y asociación, el derecho a la educación, etc., y por lo tanto deben respetar los derechos fundamentales tal como están protegidos por el Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH).

Por ejemplo, de conformidad con el Artículo 8(2) del CEDH, la injerencia en el derecho a la vida privada y familiar solo está permitida si las medidas son necesarias en interés de la seguridad nacional, la seguridad pública y el bienestar económico del país, la protección del orden público y la prevención de delitos, la protección de la salud o la protección de los derechos y libertades de los demás, el texto normativo en el que se base la injerencia debe ser suficientemente claro, previsible y proporcional a los objetivos perseguidos. (45)

La pandemia con un pronóstico de millones de muertes pareció responder a estas condiciones de crisis, lo que llevó al establecimiento de un gobierno de emergencia. Ahora que los hechos objetivos muestran algo completamente diferente, la condición de que no era posible actuar de otra manera (porque no había tiempo para evaluar en profundidad la validez de la emergencia) ya no existe. El Covid-19 no es un virus asesino, sino una afección bien tratable con una mortalidad comparable a la de la gripe estacional. En otras palabras, ya no existe un obstáculo insuperable para la salud pública.

No hay un estado de emergencia.



El inmenso daño causado por las políticas actuales


Una discusión abierta sobre las medidas contra el coronavirus significa que, además de los años de vida ganados por los pacientes con coronavirus, también debemos tener en cuenta otros factores que afectan la salud de toda la población. El aislamiento social y el daño económico llevaron a un aumento de la depresión, la ansiedad, los suicidios, la violencia intrafamiliar y el abuso infantil. (16)

Si tenemos en cuenta este daño colateral, la política actual está fuera de toda proporción, la proverbial imagen de matar moscas a cañonazos.

Nos causa gran asombro que el gobierno invoque la salud como motivo para la ley de emergencia.

Como médicos y profesionales de la salud, ante un virus que, por su nocividad, mortalidad y transmisibilidad, se acerca a la gripe estacional, tenemos que rechazar y rechazamos estas medidas extremadamente desproporcionadas.

* Por tanto, exigimos el fin inmediato de todas las medidas.

* Cuestionamos la legitimidad de los expertos asesores actuales, que se reúnen a puerta cerrada.

* A raíz de ACU 2020 (46) pedimos un examen en profundidad del papel de la OMS y la posible influencia de conflictos de intereses en dicha organización. También la OMS estuvo en el centro de la lucha contra la “infodemia”, es decir, la censura sistemática de todas las opiniones disidentes en los medios de comunicación. Esto es inaceptable para un estado democrático y de derecho. (43)



Distribución de esta carta


Nos gustaría hacer un llamamiento público a nuestras asociaciones profesionales y compañeros de la salud para que den su opinión sobre las medidas actuales.

Llamamos la atención y pedimos un debate abierto en el que el personal de salud pública pueda y se atreva a hablar.

Con esta carta abierta, señalamos que seguir procediendo de la misma manera hace más daño que bien, y pedimos a los políticos que, para llevar a cabo una política que promueva una salud óptima, se informen de forma independiente y crítica sobre la evidencia disponible, incluida la de expertos con diferentes puntos de vista, siempre que están basados en la ciencia y la coherencia.

Esta carta fue originalmente dirigida a los médicos y profesionales de la salud belgas y ciudadanos belgas.

Más y más compañeros de profesión extranjeros reaccionaron también y querían firmar la carta abierta. Los hechos objetivamente comprobados y nuestra demanda de un fin inmediato de todas las medidas parecen haber cruzado todas las fronteras. Por lo tanto, decidimos en un momento dado abrir definitivamente la carta a todos los médicos - en cualquier parte del mundo - que estén de acuerdo con su contenido.

De esta manera, la carta abierta se convierte en un documento con apoyo internacional que pretende exponer abiertamente la falsa pandemia, que está siendo perpetuada por los medios de comunicación y los gobiernos de todo el mundo.

Con preocupación, esperanza y a título personal.



A copy in English:  Open letter from Belgian medical doctors denouncing the contradictions of Covid-19



NOTAS                

(i) Firmada por cientos de médicos y profesionales de la salud

(ii) Sitio original en InglésEn Español ||  La carta publicada aquí es una copia de la carta en Español del sitio original, excepto en el formato y en algunas correcciones lingüísticas necesarias para hacer el texto más fiel al original en Inglés. En la presente sección de NOTAS, hemos añadido, cuando ha sido posible (en muy pocos casos), enlaces correspondientes en Español.

(1) https://www.health.belgium.be/nl/wie-zijn-we#Missie  (en Holandés)

(2) standaard.be/preventie  (en Holandés)

(3) https://www.who.int/about/who-we-are/constitution (en Inglés)  ||  En Español

(4) https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/human-rights-and-health (en Inglés)  ||  En Español

(5) https://swprs.org/facts-about-covid-19/ (en Inglés)  ||  En Español

(6) https://the-iceberg.net/  (en Inglés)

(7) https://www.creative-diagnostics.com/sars-cov-2-coronavirus-multiplex-rt-qpcr-kit-277854-457.htm (ya no disponible en el sitio original en fecha de 24/Nov/2020)

(8) Presidente John Magufuli de Tanzania: “Incluso la papaya y las cabras dan positivo en Coronavirus” https://www.youtube.com/watch?v=207HuOxltvI (vídeo ya no disponible en fecha de 24/Nov/2020)  ||  Reporte en Español

(9) Carta abierta del bioquímico Drs. Mario Ortiz Martinez a la Cámara de Holanda https://www.gentechvrij.nl/2020/08/15/foute-interpretatie/  (en Holandés)

(10) Entrevista con Drs. Mario Ortiz Martinez https://troo.tube/videos/watch/6ed900eb-7459-4a1b-93fd-b393069f4fcd?fbclid=IwAR1XrullC2qopJjgFxEgbSTBvh-4ZCuJa1VxkHTXEtYMEyGG3DsNwUdaatY

(11) https://infekt.ch/2020/04/sind-wir-tatsaechlich-im-blindflug/  (en Alemán)

(12) Lambrecht, B., Hammad, H. The immunology of the allergy epidemic and the hygiene hypothesis. Nat Immunol 18, 1076–1083 (2017). https://www.nature.com/articles/ni.3829  (en Inglés)

(13) Sharvan Sehrawat, Barry T. Rouse, Does the hygiene hypothesis apply to COVID-19 susceptibility?, Microbes and Infection, 2020, ISSN 1286-4579, https://doi.org/10.1016/j.micinf.2020.07.002  (en Inglés)

(14) https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0092867420306103?showall=true  (en Inglés)

(15) https://www.hpdetijd.nl/2020-08-11/9-manieren-om-corona-te-voorkomen/  (en Alemán)

(16) Feys, F., Brokken, S., & De Peuter, S. (2020, May 22). Risk-benefit and cost-utility analysis for COVID-19 lockdown in Belgium: the impact on mental health and wellbeing. https://psyarxiv.com/xczb3/  (en Inglés)

(17) Kompanje, 2020  (en Holandés)

(18) Conn, Hafdahl en Brown, 2009; Martinsen 2008; Yau, 2008  (en Inglés)

(19) https://brandbriefggz.nl/  (en Holandés)

(20) https://swprs.org/studies-on-covid-19-lethality/#overall-mortality  (en Inglés)

(21) https://www.xandernieuws.net/algemeen/groep-artsen-vs-komt-in-verzet-facebook-bant-hun-17-miljoen-keer-bekeken-video/  (en Holandés)

(22) https://www.petities.com/einde_corona_crises_overheid_sta_behandeling_van_covid-19_met_hcq_en_zink_toe  (en Holandés)

(23) https://zelfzorgcovid19.nl/statistieken-zwitserland-met-hcq-zonder-hcq-met-hcq-leveren-het-bewijs/  (en Holandés)

(24) https://www.cnbc.com/2020/06/08/asymptomatic-coronavirus-patients-arent-spreading-new-infections-who-says.html  (en Inglés)

(25) http://www.emro.who.int/health-topics/corona-virus/transmission-of-covid-19-by-asymptomatic-cases.html  (en Inglés)

(26) OMS https://www.marketwatch.com/story/who-we-did-not-say-that-cash-was-transmitting-coronavirus-2020-03-06  (en Inglés)

(27) https://www.nordkurier.de/ratgeber/es-gibt-keine-gefahr-jemandem-beim-einkaufen-zu-infizieren-0238940804.html  (en Alemán)

(28)https://www.reuters.com/article/us-health-coronavirus-germany-banknotes/banknotes-carry-no-particular-coronavirus-risk-german-disease-expert-idUSKBN20Y2ZT  (en Inglés)

(29) Afirmaciones contradictorias de nuestros virólogos https://www.youtube.com/watch?v=6K9xfmkMsvM  (en Holandés)

(30) https://www.hpdetijd.nl/2020-07-05/stop-met-anderhalve-meter-afstand-en-het-verplicht-dragen-van-mondkapjes/  (en Holandés)

(31) Experto en seguridad Tammy K. Herrema Clark https://youtu.be/TgDm_maAglM  (en Inglés)

(32) https://theplantstrongclub.org/2020/07/04/healthy-people-should-not-wear-face-masks-by-jim-meehan-md/  (en Inglés)

(33) https://www.technocracy.news/blaylock-face-masks-pose-serious-risks-to-the-healthy/  (en Inglés)

(34) https://www.news-medical.net/news/20200315/Reusing-masks-may-increase-your-risk-of-coronavirus-infection-expert-says.aspx  (en Inglés)

(35) https://werk.belgie.be/nl/nieuws/nieuwe-regels-voor-de-kwaliteit-van-de-binnenlucht-werklokalen  (en Holandés)

(36) https://kavlaanderen.blogspot.com/2020/07/als-maskers-niet-werken-waarom-dragen.html  (en Holandés)

(37) https://covid-19.sciensano.be/sites/default/files/Covid19/Meest%20recente%20update.pdf  (PDF; en Holandés)

(38) Haralambieva, I.H. et al., 2015. The impact of immunosenescence on humoral immune response variation after influenza A/H1N1 vaccination in older subjects. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26044074/  (en Inglés)

(39) Cumbre Mundial para Seguridad de la Vacunación (OMS 2019) - Global vaccine safety summit WHO 2019 https://www.youtube.com/watch?v=oJXXDLGKmPg  (en Holandés)

(40) Inmunidad legal de los productores de vacunas https://m.nieuwsblad.be/cnt/dmf20200804_95956456  (en Holandés)

(41) https://www.newsbreak.com/news/1572921830018/bill-gates-admits-700000-people-will-be-harmed-or-killed-by-his-covid-19-solution  (en Inglés)

(42) Código periodístico https://www.rvdj.be/node/63  (en Holandés)

(43) La desinformación relacionada con el COVID-19, abordada por la Comisión Europea, Junio 2020 (PDF en Español) (este fichero no dañará su computadora)

(44) https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)30461-X/fulltext  (en Inglés)

(45) http://www.raadvst-consetat.be/dbx/adviezen/67142.pdf#search=67.142 (PDF; bilingüe; en Holandés y en Francés)

(46) https://acu2020.org/  ||  En Español: https://acu2020.org/es/

(47) https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0049384820303297  (en Inglés)

(48) https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)31180-6/fulltext  (en Inglés)

(49) https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)31324-6/fulltext  (en Inglés)

(50) No hay un reavivamiento de la pandemia, sino una sobreabundancia de casos debido al gran aumento de tests realizados.
https://www.greenmedinfo.com/blog/crucial-viewing-understanding-covid-19-casedemic1  (en Inglés)

(51) https://docs4opendebate.be/wp-content/uploads/2020/09/white-paper-on-hcq-from-AFD.pdf  (PDF; en Inglés)